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El ultimo cuento de Berroa o primer lector of a handful of short stories
“Continuo con los textos de Berroa. Aquí seré más breve. Solo leí un cuento y medio, porque con el segundo fue evidente que adolecía de la mismo en todos: no sabe trabajar transiciones... me aburrí tanto al leerlos y en realidad la tentación de llamar a Luisito cada 5 minutos es inmensa porque a las 2:07:00 de la madrugada no llega aún a casa. Creo que no debí mencionar que no los leí todos, será profesional esta critica? No importa, Berroa nunca va a saber... no va ver esta cara de pedo sufrido que llevo, que me espanta al verme al espejo cuando salgo del cuarto, cuando entro. 2:15:54 Luisito no llega y los cuentos aparte de llevar malas transiciones está bien mala la oralidad de los personajes, no se creen las historias cuando habla de un globo aerostático o una mesa de comedor prestada. Digo, yo escribo de cosas creíbles, los cuentos se escriben de cosas creíbles a todo tiempo, quien quiere leer algo sobre enseñar a ver ángeles? Total no existen. Luisito se fue a cenar con sus amigos, es miércoles, debería llamar por lo menos. Continuo con la cursileria de Berroa y sus temas banales, se supone que tengo que decir algo bueno de ella? No tiene nada... esas transiciones tan fatales, mira como pasa de una cosa a otra sin prevenir al lector, que escándalo! Yo creo que Luisito anda en cosa mala, tiene que salir todos los días y viene con los ojos como si se hubiese pasado la noche entera llorando... de la risa... no se despide y se encierra en su habitación y no lo veo hasta la próxima noche cuando me pide dinero y se marcha “a la universidad”... si no estuviera tan sola, si alguien me ayudara... digo mis cuentos también son criticados y yo no soy una experta en criticas de ningún tipo, yo también me desacataba a los veintiuno. Ojala no tuviera que yo ser quien leyera estos panfletitos sin peso literario, ay! Que perdida de tiempo, ahora mismo podría estar llamando a Luisito: y si lo encuentran muerto en el malecón? Mejor me sirvo otro trago, mucho ron, poco hielo, muy poco. ...Luisito... que trate de alejarse de las trivialidades y de las modas literarias, del gesto común. Es que en ella se percibe el peso de la popular actitud mal llamada “alternativa”... Una vez fui a leerme la taza con una doña por en el Ensanche la Fe, me dijo que iba a tener problemas con este muchacho, pero yo no me imaginaba que eran de esta magnitud, que me sacarían ojeras, el carro hundido de un lado, ir a San Pedro y darle treinta pesos pa la limpieza hasta que pase el fin de semana y lo dejen salir, a veces quisiera que se... 2:51:08 o sea la menos diez y Luisito? No voy a tocar nada sobre los temas que elige Berroa, para que no se sienta mal, pero le harían un gran favor a la humanidad si deja de escribir con efectos que se ve que son efectos, si deja de escribir del todo. La ventana está abierta y escucho un carro aparcándose, me acerco, pero dios no me quiere, obvio no es Luisito porque no tiene el pelo negro del vecino que se desorbita cuando ve las de doce pasando con su falda de colegio. Debo entregar esta critica mañana, pero no encuentro nada bueno... en realidad debo leerlos todos? Me duermo con cada línea de Berroa. Aburrida. Imagino a Berroa andar por las calles amargada porque un pendejo la deja plantada todas las noches, no la llama el pendejo ni la quiere de cerca ni de lejos, le pasa por el lado a Luisito y lo saluda, puede ser que anden juntos y que se hablen y que lo hagan mal de de de de mi, dizque tu mama es una vaina, tu mama debería de conseguirse un hombre o un tiro... que la ponga a sufrir. Berroa coge un encendedor, Luisito el tabaco y después de unos minutos se olvidan de mi. 3:00:25 de la madrugada, ni una llamada, no llega, se acabo el trago. Debo ser humilde y valiente, como los sacerdotes jesuitas al meter los dedos por el culo de los monaguillos y después no darse el crédito. Humilde, decir la verdad en esta menopausia mal lograda, valiente en esta carta anónima. Berroa se despide de Luisito, le da un beso mojado en la mejilla, Luisito le dice que la puede llevar pero ella prefiere caminar unas cuadras. Seguro que Mañana se vuelven a ver! La verdad no tiene humor, sarcasmo, ni crueldad o agudeza, yo escribo... si si... me critican... nadie me conoce... quería ser como Sagan o Youcenar, pero me critican... mucho. 3:15:00, la puerta se abre, Luisito, no se da cuenta de que lo he estado esperando leyendo este aburrimiento, me pasa por el lado irradiando no me importa nada, suave ternura de hijo flaco, no le he visto desde ayer, no me mira, va directo a su habitación y se encierra... Berroa no debería volver a escribir otro cuento en su puta vida y si acaso no se dieron cuenta empecé el texto con una comilla que nunca cerré.
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